Amaneció un poco tarde y el cielo se ve de un color tenso que me causa escalofríos. En la tiendecita de Marta no he conseguido pasta dental, tampoco jabón, y mucho menos encontré cigarros; de pronto me di cuenta que Marta estaba perdiendo su negocio. La cara tosca de Marta tenía cierta preocupación sospechosa que difamaba algunas voces pidiendo auxilio sin que nadie las escuche, sus ojos pardos ya no serían pardos, si no se volverían tan claros por llorar tan a menudo, esas ojeras como si alguien se las hubiese maquillado y esos labios cubriendo un secreto. Regresé a casa triste, con pasos lentos y casi temblando, necesitaba un cigarro y no lo tenía. Entré a la cocina a prepararme lo de siempre “macarrones”, porque es lo único que me nace hacer. Me siento en la mesa, sola, en el lado de la cabecera, con un vino de hace 10 años y lo sirvo junto con los macarrones hechos con desgano y me oculto entre cubiertos y una servilleta de tela y me siento como en una escena de “Mi pobre angelito”, y mis padres se olvidan de llevarme como amuleto y espero que dos ladrones con poca inteligencia entren por la puerta trasera y haya puesto las trampas correctas, donde los atrapo y la policía se vuelve héroe. Por fin logro dormir y entro en un mundo aparte, puedo cambiar las realidades de mis sueños y puedo morir y revivir en mis pesadillas y luego acabar lamentándome. Suena el teléfono e interrumpe una de mis vidas inventadas en mi cabeza, contesto con voz cansada y pregunto con cierta satisfacción quien llamaba tan tarde…
- Soy yo, perdón por llamarte así, pero necesito hablarte-
- ¡Vaya!, espero que tengas una buena razón, porque te colgaría si es alguna estupidez amor-
- No querida, es algo que te va a sorprender-
- Entonces… ¡Sorpréndeme!-
- Tu cuerpo no me gusta, tu no existes, tu me agotas-
- Querido… que lástima-
- No amor, no sigas, yo soy el que siente lástima por ti-
- Si darling… voy sorprendiéndome-
Me pongo como mi mamá en sus histerias con papá, lanzo cosas, lloro, lloro tanto que me salen sangre por los oídos, mis lágrimas se agotan y quiero seguir llorando, me oculto entre las sábanas y decido no salir, lo odio, te odio darling, tanto como odias a mi cuerpo. No te amo, solo te utilizo para mis histerias, pero no para mis deseos y satisfacciones. Te quiero llevar a una de mis pesadillas y estarías en tu propia mierda, estarías en mi cabeza que es parte de este cuerpo que tanto quieres aniquilar.
Siento unos latidos fuertes, tengo el rostro de Marta atendiéndome en la tiendencita ya casi vacía, me siento como mamá cuando fingía sus desmayos para que papá no nos abandonara, estoy viéndome sonriendo, despidiéndome de un espejo, siento unas punzadas lentas y ya no tan agitadas, me encojo y pataleo y quedo totalmente morada y con los ojos abiertos, vienen los policías héroes y confirman que fallecí por asfixia cuando decidía ocultarme por un largo momento.
- Soy yo, perdón por llamarte así, pero necesito hablarte-
- ¡Vaya!, espero que tengas una buena razón, porque te colgaría si es alguna estupidez amor-
- No querida, es algo que te va a sorprender-
- Entonces… ¡Sorpréndeme!-
- Tu cuerpo no me gusta, tu no existes, tu me agotas-
- Querido… que lástima-
- No amor, no sigas, yo soy el que siente lástima por ti-
- Si darling… voy sorprendiéndome-
Me pongo como mi mamá en sus histerias con papá, lanzo cosas, lloro, lloro tanto que me salen sangre por los oídos, mis lágrimas se agotan y quiero seguir llorando, me oculto entre las sábanas y decido no salir, lo odio, te odio darling, tanto como odias a mi cuerpo. No te amo, solo te utilizo para mis histerias, pero no para mis deseos y satisfacciones. Te quiero llevar a una de mis pesadillas y estarías en tu propia mierda, estarías en mi cabeza que es parte de este cuerpo que tanto quieres aniquilar.
Siento unos latidos fuertes, tengo el rostro de Marta atendiéndome en la tiendencita ya casi vacía, me siento como mamá cuando fingía sus desmayos para que papá no nos abandonara, estoy viéndome sonriendo, despidiéndome de un espejo, siento unas punzadas lentas y ya no tan agitadas, me encojo y pataleo y quedo totalmente morada y con los ojos abiertos, vienen los policías héroes y confirman que fallecí por asfixia cuando decidía ocultarme por un largo momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario