Yo no tengo momentos instantáneos, ni esos momentos de satisfacción, tengo más bien, momentos débiles y llenos de furia, esos momentos que me nombran en una lista, y le ponen mi nombre como el título mayor, esos momentos me derrotan, me acaban por completo las ganas, mis necesidades y la poca alegría que ya no tengo. Me quiero despedir de ese recuerdo que tengo en las anécdotas de mi vida, de esa sonrisa que marca con fuerza mis momentos felices. Me metí a la cama porque ya no quiero escribir con ese lapicero sin tinta, porque ya no quiero borrar una etapa inútil para reemplazarla por una que valió la pena, ya no quiero simplemente lo de siempre, me harté de ti y de tus cosas alrededor. Tal vez te elegí, pero fue al azar, no te evalúe antes y ahora como me arrepiento, puede ser que mis ideas sobre ti sean absurdas y dolorosas, pero eso representas tu, lo absurdo y ese dolor de época pasada, de batalla perdida, de momentos tristes, tan tristes como mi soledad sola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario