Estoy feliz de nuevo. Tú, sí, tú, al que llamo de todas las formas dulces y recargadas de cursilería, a ti, es a quién agradezco haber llegado a la puerta de ansiedad que tenía abierta, es a ti, a quién le ruego que me quiera tanto, como te quiero yo… a ti, a quién le digo las cosas de frente sin tener que llorar por esperar algún mal rato, a ti, con el que peleo siempre por cosas estúpidas, a ti, el que siempre pide perdón y me perdona, a ti, al que le regalo besos, solo a ti te agradezco que sea perfecto el momento tan agradable mientras me besas. Hoy, puedo decir y hasta gritar, que estoy realmente enamorada, que esa manera que tienes de hacerme perfecta guarda en tus ojos mi sonrisa llena de desdicha cuando dices que no me amas, por lo tanto, pienso en estrategias para enamorarte y tengo que decir con mucha sinceridad, darling, que me entretengo al realizarlas, y así no me ames, te doy las gracias por entretenerme, por hacer que me divierta. Darling, ¿viste?, eres la maravilla de las maravillas. No soy de las que se enamora rápido, soy un poco fría, hasta varonil cuando se trata de amor y bobadas, pero estoy enamorada de ti. Nunca me vi enamorada, solo una vez, pero con un amor lejano, “no se toca, no se ve”, y comparo, pienso, no es lo mismo, no te amo de la misma manera, pero te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario