sábado, 13 de marzo de 2010

Querido

Me he sorprendido un poco por tu comportamiento tan innecesario. Ayer te pregunté en voz baja después de tener sexo, que era lo que pasaba por tu mente cuando rodeabas con tus torpes dedos la silueta un poco desordenada de mi cuerpo, pero no respondiste a manera de ternura, querido, fue un poco cruel. Te escuché la semana pasada que decías como susurrando que te habías hartado completamente de mí, y es que ahora todas las mañanas y antes de dormir y mientras me ocupo de mí, pienso y me pregunto en qué fallé para apartarte tanto. ¡Ay querido!, si supieras que tu apatía a engañado a mi carácter y te estoy ocultando en mi parte negra para anularte por completo, y ahora me río mucho, querido.
-¿mañana iremos a ese concierto?
- Sí, sabes que lo he estado esperando…
-Puta madre, esa música de mierda no me gusta
-Ah… no te gusta, perfecto
-¿perfecto qué oe?
-Nada, perfecto que no te guste
-Estas cada vez más rayada
-Yo puedo estar rayada, tú das pena
Hora: 11:00 pm
Día: No
Humor: que rica sensación, el de eliminarte por completo (satisfacción)
Y después de una semana, regrese.

No hay comentarios:

Publicar un comentario